
Se dice que en la época de la colonia, los españoles traían consigo la tradición de cocinar un potaje de garbanzos el día de San Juan Bautista, el 24 de junio. Los esclavos africanos, por su parte, preparaban una mezcla de maíz y porotos que se parecía mucho a lo que hoy conocemos como locro. Con el tiempo, ambas recetas se fusionaron y dieron origen a una nueva: El locro.