Cómo serán los servicios durante el fin de semana largo
20 febrero, 2020
Este fin de semana se celebra en el país el Feriado de Carnaval, y por ende, los días lunes 24 y martes 25, no habrá actividades comerciales e industriales.
En este sentido, la municipalidad permanecerá cerrada y en lo que respecta a la recolección de residuos, a cargo de la secretaria de Gestión Territorial, el sábado 22 será el último día de recolección, restableciéndose el miércoles 26, junto a la atención normal de todo el municipio.
Por tal motivo, se pide a la comunidad que evite sacar las bolsas a las calles, para mantener limpia la ciudad, evitar que los animales la desparramen o que en caso de lluvia, puedan tapar desagües y generar inconvenientes y anegamientos.
Las Ligas de fútbol de la provincia estan muy preocupadas y con ciertas chances de no empezar el fútbol 2020. Hoy la realidad es que nuestro fútbol y el de toda la provincia hablando de Ligas, esta muy complicado para jugarse por la normativa vigente de los aranceles de adicionales policiales que han crecido de manera exponencial de acuerdo a una determinación legal del Gobierno. La semana pasada hubo una reunión en Rosario donde participó el Presidente de nuestra Liga con los representantes de todas las Ligas de Santa Fe y la Secretaria de Deportes provincial Claudia Giaccone y el sub jefe del ministerio de seguridad. Fue una reunión álgida, con discusiones profundas y algunas sugerencias. Las ligas promueven como primera medida que los clubes no sean encasillados como privados sino como entidades públicas para eeducor los costos de adicionales. El segundo punto es u igicar costos de dias de semana con fines de semana porque hoy paga mucho menos una entidad financiera que un club por el arancel de adicionales. Otra de las discusiones se centra en la cantidad de adicionales, hoy nuestra liga tiene un minimo de 12 mientras que en otros lados se juega con muchos menos, incluso hubo partidos donde solamente se usaron 2 adicionales . El tema es que en las ligas es difícil realizar operativos con pocos adicionales ya que los jefes policiales sufren sanciones si hay desórdenes en las canchas y no hay una buena presencia policial. La Liga llamó a los clubes para el 26 de febrero, se supone que antes habrá alguna respuesta del Gobierno provincial. Hoy todo es incertidunbre y en estas condiciones dificilmente se comience el 15 de marzo.FUENTE EL FARO
CAMIONERO DE LAS ROSAS PERDIÓ LA VIDA TRAS CHOCAR EN SALTA
Ocurrió esta madrugada sobre la ruta provincial 5 entre Pichanal y La Estrella, la victima es oriunda de la provincia de Santa Fe.
Pasadas las 4:30 de hoy colisionaron dos vehículos sobre la ruta que une la localidad de Pichanal con La Estrella, se trata de un camión Scania con acoplado, perteneciente a la firma «Don Gerardo», que transitaba de sur a norte y termina impactando en la parte de atrás de un colectivo que avanzaba en el mismo sentido sin pasajeros.
Producto de la colisión, el conductor del camión, de apellido Nievas, murió en el acto y el chofer del colectivo está internado en un hospital de la zona. La policía recibió el llamado de varios conductores que cruzaron por el lugar, efectivos de la comisaria 21 fueron los primeros en llegar.
En el caso intervino la fiscalía de graves atentados contra las personas de la zona para poder determinar las responsabilidades del trágico siniestro vial.
Francisco Cáffaro, de cazar pájaros con la gomera a jugar en el campeón universitario de básquetbol de Estados Unidos
El pivote santafesino es parte de la prestigiosa Universidad de Virginia y se enganchó con el deporte cuando le regalaron zapatillas.
La foto oficial de Francisco Cáffaro para los Cavaliers. (Foto: University of Virginia)
En Piamonte, Santa Fe, a apenas 20 kilómetros del límite con Córdoba, lo que más disfrutaba Francisco Cáffaro los 13 años era la vida en la naturaleza. Trepar a los árboles -una habilidad particular debido a su gran altura-, corretear por los pastizales, descubrir animales y levantar polvo a su paso. Lejos de cementos, sin saber qué eran los parquets. Su hermano mayor, Agustín, ya despuntaba el vicio del básquetbol y hasta se trasladaba a jugar a la vecina localidad de San Jorge, pero para él eso no tenía mucho sentido.
«Mi hermano siempre me quería meter a jugar, pero a mí no me interesaba. Lo que a mí me encantaba era ir al campo con mi viejo. De hecho, siempre pensaba y tenía la idea de trabajar ahí. Era un indio: estaba todo el día en la calle, cazando pájaros con la gomera. Era de esos chicos», le dice Fran a Clarín. Lo cuenta riéndose desde el gimnasio de la prestigiosísima Universidad de Virginia, el último campeón universitario de la NCAA, al terminar un entrenamiento vespertino.
Evidentemente, corrió mucha agua debajo del puente en apenas seis años y aquel deporte que no lograba cautivarlo hoy es parte esencial de su vida, lo llevó a Estados Unidos y lo tiene en el radar de la Selección Nacional, ya que Sergio Hernández lo convocó en 2017 para entrenarse con la Mayor.
Lo curioso es que todo comenzó gracias a un obsequio. La insistencia de Agustín, subcampeón mundial, hizo que Francisco aceptara a regañadientes que lo anotase en un Plan Altura, el reclutamiento de chicos de gran talla que realiza de la Confederación Argentina en busca de potenciales talentos. «Vos vas a tener que ir», le dijo sin más vueltas.
Francisco Cáffaro con la camiseta de Trebolense, el club que lo vio nacer como jugador. Foto: trebolense.com.ar
El deporte no surtió efecto. El convencimiento llegó por otro lado. «La verdad que fui y no me gustó demasiado, pero me regalaron un par de zapatillas que estaban buenas y dije: ‘Me parece que voy a empezar a jugar al básquetbol un rato’. ¡Fue así, eh, realmente empecé así! Ahí decidí empezar a jugar a ver qué onda».
Para entonces, tanto Fran como el resto del clan Cáffaro, conformado por papá Claudio, mamá Sandra, Agustín y Esteban, el más chico, se habían mudado a El Trébol, otro de los parajes cercanos. En el club Trebolense, el Cáffaro del medio empezaría a dar sus primeros pasos como jugador en 2013. Pero tampoco tenía muchas expectativas en sí mismo.
«Nunca pensé en hacer deporte ni en llegar lejos. Nací en Trebolense. No teníamos muchos recursos y simplemente trataba de hacer lo que podía y progresar», recuerda Francisco, que empezó a convencerse una vez que con apenas un año practicando recibió una convocatoria a entrenarse en el CeNARD. «Recién entonces, cuando me fue bien ahí y en un par de torneos, fue como que dije: ‘Me parece que por ahí puedo hacer algo con esto’«.
Para un básquetbol argentino que históricamente ha sufrido la falta de hombres altos que marcasen la diferencia, pese a que la preponderancia de la talla se ha ido «achicando» en los últimos tiempos, el surgimiento del santafesino de 2,13 metros es un bálsamo.
Cáffaro con Florencia Chagas, Francisco Farabello y Leandro Bolmaro en el campus Básquetbol Sin Fronteras de la NBA. Foto: IG/flor_chagas
Tres años bastaron para que su talento, desparramado en las categorías U15, U17 y U19, ya fuera incuestionable y lo terminaran eligiendo para uno de los proyectos de desarrollo más importantes que alguna vez haya lanzado la NBA: la Academia Global de Australia, que empezaría a funcionar en Canberra con potenciales cracks de entre 14 y 18 años.
«Ellos hacen la Academia NBA más que nada para prepararte mental y físicamente para que seas el mejor jugador y la mejor persona que puedas ser, en cualquier liga», explica Fran. Efectivamente, no hay ataduras posteriores para los chicos que asisten, aunque sí facilidades ya que entran rápidamente en el radar estadounidense.
Cáffaro recaló en la Universidad de Virginia. «Los americanos juegan distinto a todo. En Australia jugábamos un básquet FIBA más prolijo que en Argentina, con todo organizado y de una calidad impecable, pero el básquetbol de Estados Unidos sin dudas está solamente acá», asegura desde ese país.
Por un lado, ya tenía prácticamente pautado cursar su primer año en condición de «red shirt», estatus que se les da a jugadores para poder entrenarse con el equipo pero sin jugar partidos oficiales, lo que les permite adaptarse sin perder un año de elegibilidad. Esa idea, sumada a una lesión que sufrió antes del primer amistoso, terminó por darle forma a esa experiencia como «acompañante». Eso sí: el susto en aquel momento fue grande.
Francisco Cáffaro, con el trofeo de campeón de la NCAA.
«Me golpearon en el cuádriceps derecho y una de las venas más importantes de la pierna, una que va cerca del hueso, se me rompió y se me empezó a llenar el músculo de sangre, porque no tenía dónde más ir -recuerda el pivote-. El dolor era increíble. Me tuvieron que operar en el momento y me hicieron un tajo bastante grande, así que estuve recuperándome más que nada del corte del músculo». Al cabo, estuvo nueve meses afuera.
«Yo estaba contento por el equipo y por mí. Ser parte de eso fue increíble, por la cantidad de experiencias que sumé por ver, estar y practicar con ellos. Fue algo que no sé si me va a pasar de nuevo, ¿me entendés? Sólo un equipo de entre 300 y algo gana el campeonato. Es el sueño de cualquier pibe que nace en Estados Unidos y juega al básquet. Yo llegué acá de onda básicamente. Soy un argentino que nunca jugó college y de repente vio eso. Fue increíble», afirma con emoción al recordarlo.
En 2019, fue una de las figuras de la Selección U19 en el Mundial. Promedió 7,4 puntos y 9 rebotes. Foto: FIBA
Y aclara: «Me hubiese encantado jugar. No sé si me hubieran tocado cinco minutos o 30 segundos, pero seguro valía la pena. Aunque al mismo tiempo no me iba a sumar mucho basquetbolísticamente e iba a perder el año. Jugar 30 segundos o nada es lo mismo». Por eso, todos están conformes con la decisión.
En el grupo, Francisco se adaptó rápidamente y hasta se permitió bromear desde su llegada. Fanatizado con la serie Prison Break, le robó el latiguillo a Sucre, uno de los personajes de la tira, que suele referirse a otros como «papi«, y comenzó a llamar así a sus compañeros, lo que le terminó valiendo que estos le pongan a él ese apodo.
En 2017, Sergio Hernández llamó a Francisco Cáffaro por primera vez para entrenarse con la Selección mayor. Acá, junto a Luis Scola. Foto: Planeta Naranja
En su primera temporada, lleva jugados 15 partidosy la única vez que jugó más de 20 minutos mostró su potencial, al anotar 10 puntos, tomar 7 rebotes y meter una tapa. «Cuando me toca entrar algunos minutos, trato de aprovechar lo más que pueda. Nunca jugué college y me tengo que acostumbrar. Todo viene bien», se esperanza.
Y cierra con un dejo de sensatez, que lo muestra maduro con sus jóvenes dos décadas: «La NBA es un sueño, pero está lejos y hay que tomarlo con calma. Posiblemente tenga cuatro años más acá, así que veremos qué va pasando. Imaginate que hace unos años no pensaba en la NBA. ¡No pensaba ni en el básquet!».
Francisco Cáffaro la vuelca. Promedia 2 puntos y 1,7 rebotes con los Cavaliers. Foto: University of Virginia Athletics
La vida universitaria
En el campus de la Universidad de Virginia, los jugadores del plantel de básquetbol, sobre todo después de haberse consagrado campeones nacionales, son casi celebridades.
«Definitivamente es parecido a las películas -cuenta Cáffaro-. Si estás en el equipo, la mayoría de los estudiantes lo saben. El año pasado, que se ganó el título, durante todo el torneo fue increíble. Los chicos que más jugaban no podían entrar a algunos lugares, la gente hacía filas para sacarse fotos, no podían ni ir a clase, ir a comer… A ese punto. Todo el mundo sabe quién sos».
En aquella primera temporada, Francisco vivió en el campus, pero a partir de la segunda le dieron la posibilidad de elegir, por lo que está probando cómo es la vida afuera, ya que le consiguieron un departamento que comparte con tres compañeros, todos transitando su segundo año.
En el marco de los estudios, el pivote aprendió a sacar lo positivo de aquella lesión que lo marginó del juego. «Estar inactivo me sirvió mucho para las clases -reconoce-. Si bien cuando estaba lesionado me demandaba quizás hasta más tiempo que si no lo hubiera estado, porque tenía que encargarme de la recuperación, no debía pensar en entrenarme bien o en jugar, que es algo que definitivamente te ocupa mucho lugar en la cabeza. En ese sentido, durante ese tiempo no me preocupé por eso y me ayudó a acostumbrarme a la universidad».FUENTE CLARIN
El domingo se jugó el Torneo de Beach voley programado por Trebolense.
Si bien se iba a jugar el pasado domingo 9 de febrero, por una cuestión organizativa se jugó el 16.Lo disputaron 8 equipos, entre los que estaban Piamonte, Los morochos, Horizonte, Los caraduras, Los sin nombre, El rejunte, La familia y Los sinca.La competencia, se desarrolló bajo el intenso calor del domingo ante un gran marco de público, comenzando a jugarse a las 10 de la mañana.
Los podios
En Copa de Oro, os ganadores del torneo fueron “Los sinca”. El equipo “Los sin nombre” terminó en la segunda colocación.En Copa de Plata, ganó el conjunto de “Los morochos” y “El rejunte” fue sub campeón.
Mayra González es la nueva Embajadora Provincial del Carnaval
La joven tiene 16 años y es de Carlos Pellegrini. Fue elegida entre 16 postulantes y ocupará el trono de Josefina Boccardo. Denise Vázquez y Ackerman fueron sus princesas. Unas 7.000 personas participaron de la última noche de corsos.
La Capital Provincial del Carnaval ya tiene a su tercera Embajadora. En el cierre de la 58° edición de los fabulosos corsos, Mayra González fue elegida anoche entre 16 postulantes, quienes participaron por el cetro más importante. La joven de 16 años es oriunda de Carlos Pellegrini y representó al Club Americano, en la última noche del Gigante Carioca 2020.
La tercera Embajadora en la historia de la fiesta carnestolenda estuvo acompañada por la primera princesa Denise Vázquez (representando a la Escuela Convivir de Sastre) y la segunda princesa Bárbara Ackerman (representando a la Comuna de Castelar).
Ante un importante marco de público, alrededor de 7 mil personas -más de 5000 entradas vendidas sin contar los menores y el ingreso de colaboradores-, las miradas no solo estuvieron puestas en las postulantes y la sensacional comparsa “Penambí Berá” sino también, en las 19 reinas consagradas, que fueron protagonistas de una de las jornadas más emocionantes y espectadoras de lujo en la elección provincial.
Luego del espectacular desfile de la comparsa Penambí Berá con el “Arte creativo”, González recibió los atributos en manos de la saliente Josefina Boccardo, que fue nombrada Embajadora Itinerante de los carnavales. A su término, la tradicional quema del rey Momo, el símbolo mitológico de los carnavales, marcó el cierre de los festejos,
En la elección, Ludmila Ángeles -nacida en Sastre- fue elegida «Miss Simpatía» Mariam Kenig fue nombrada «Miss Elegancia».
Tras la coronación, “El Villano” hizo cantar y bailar a una multitud con su show, repasando todos sus éxitos. En medio del recital, se largó la Fiesta de la espuma donde niños, jóvenes y adultos, aprovecharon la cálida noche para disfrutar de otras de las atracciones en el corsódromo con el DJ Santi Arolfo. El cierre estuvo a cargo de la banda oriunda de El Trébol, “Depresiva Bipolar”.
A lo largo de las tres noches de corsos, se cortaron unos13.000 tickets y según los datos, los organizadores estimaron que unas 16.000 personas pasaron por la fiesta más popular de la región, contabilizando el ingreso gratis de la organización, comparsa, colaboradores y menores de 12 años. La cifra sería muy similar a la registrada durante 2019.