Danzamos en distintas partes pero cada una es importante y particularmente significativa…
Hoy recordamos con profundo cariño a una persona que dejó huellas imborrables en esta institución. Desde la danza entregó arte, pasión y compromiso; desde su lugar de apoyo, acompañó siempre con generosidad; y desde su familia sembró valores de amor y pertenencia.
Su partida física nos duele, pero su presencia permanece viva en cada recuerdo, en cada paso de danza compartido, en cada enseñanza silenciosa que dejó entre nosotros.
Ella fue y seguirá siendo parte de esta gran familia. Y su niña, reflejo de su luz, continuará abrazada por esta institución, porque ambas viven en nuestra memoria, en nuestro afecto y en la historia que construimos juntos.
Hay personas que no se van del todo, porque quedan latiendo en los espacios que amaron. Y ella, junto a su niña, seguirá entre nosotros para siempre…




