El siniestro vial ocurrió entre Cañada Rosquín y Casas, en los primeros minutos de este domingo, a la altura donde se encuentra una planta de acopio de cereales.
Por causas que se tratan de establecer, un colectivo con un contingente que se dirigía desde Sunchales hacia la costa atlántica tuvo un desperfecto y terminó en la banquina.
Como consecuencia, la mayoría de las personas que viajaban sufrieron heridas de diferente consideración, siendo algunas trasladadas al SAMCo de Cañada Rosquín, otras derivadas a la ciudad de Rafaela.
Trabajaron Bomberos Voluntarios de Cañada Rosquin con apoyo de bomberos de San Martín de las Escobas y Centeno.
La Asociación Bancaria (AB), que encabeza Sergio Palazzo, anunció hoy un paro nacional de 24 horas para el jueves 23 de febrero luego de que fracasara la reunión paritaria con las entidades bancarias en dependencias del Ministerio de Trabajo.
«No se logró un acuerdo. Hemos planteado, más allá de los porcentajes y revisar las paritarias del 2022, que el sector empresario se haga cargo de parte del impuesto a las Ganancias que hoy pagan los trabajadores. La respuesta ha sido negativa», afirmó Palazzo desde la puerta de las dependencias del Ministerio de Trabajo, ubicadas en Callao 114 de la Ciudad de Buenos Aires, donde brindó declaraciones a la prensa.
En ese marco, el Secretario General de AB confirmó un paro total de actividades por 24 horas para el jueves 23 de febrero y anticipó que si el sector empresario no hace caso al reclamo, el gremio se reunirá «para intensificar las medidas».
El paro bancario perjudicará el cobro de planes sociales, jubilaciones y pensiones, como así también cualquier tipo de operación bancaria presencial.
«Estamos reclamando una compensación. Mientras no haya, no habrá paritaria posible que podamos acordar», remarcó Palazzo.
Además, sostuvo que es «el segundo mes» en que debería regir un nuevo acuerdo paritario y que mientras siga el conflicto, los trabajadores van «a seguir cobrando lo mismo que en diciembre».
«La paciencia tiene un límite y por eso se va a tomar una medida de fuerza. Cada seccional va a tener la facultad de poder movilizar en su territorio, así que seguramente habrá movilizaciones en las puertas de los bancos», completó.
El Carnaval y los corsos son hechos que están asociados en la tradición argentina y de otros países sudamericanos como Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, aunque en cada caso con sus particularidades.
Etimológicamente la palabra “carnaval” deriva del latín carnis (carne) y levare (quitar o dejar fuera), porque la celebración ocurre tres días antes de la entrada en cuaresma, período que precede a la Pascua cristiana.
Pero el origen del Carnaval parece ser mucho más antiguo, en escenarios como los de las civilizaciones egipcia o griega, donde unos tres mil años antes de Cristo se realizaban festejos paganos relacionados con los ciclos de la naturaleza como los equinoccios de otoño y primavera.
“Corso”, a su vez, deriva del latín cursus (carrera o acontecimiento que ocurre en la vía pública), y para nosotros es una actividad indisolublemente unida al Carnaval.
En efecto, y lo hemos podido ver en las primeras décadas del siglo XX y a partir de 2011, cuando los días de Carnaval volvieron a ser feriados luego de que la última dictadura cívico-militar los anulara en 1976, sustrayéndolos igual que otras cosas mucho más graves como las vidas de miles de personas secuestradas y en su mayor parte asesinadas y desaparecidas.
Los inicios
En El Trébol, los primeros corsos de que se tenga memoria fueron los de 1919, ya que hasta entonces la celebración del Carnaval se limitaba a un baile social animado por bandas y conjuntos musicales que en la mayoría de los casos se disolvían tras la festividad.
Pero en el año indicado, comenzaron a organizarse desfiles de carruajes adornados con arreglos florales y ocupados por jovencitas de la localidad que paseaban su gracia, a veces caracterizadas con atuendos que evocaban alguna temática como la primavera o simplemente las hacían aparecer como marineros, payasos y otras figuras con las que por unas horas podían mostrarse con otra personalidad.
Es que el Carnaval convive con la idea de los sueños de ser otro u otra, asociada a la transgresión y el desenfreno con que se cierra el ciclo de la mundanidad para entrar en el tiempo de la abstinencia que desemboca en el Jueves y Viernes Santo y la gloria de la Resurrección.
La fiesta es esencialmente popular e igualitaria porque de ella puede participar cualquier persona con prescindencia de su fortuna y su ubicación social, y los disfraces contribuyen a ocultar cualquier diferencia. Al respecto, cabe recordar la más humilde de esas transformaciones, la de las mascaritas, personas vestidas generalmente con el ropaje del sexo opuesto y con el rostro cubierto que, para más, hablaban en falsete para confundir al interpelado, al que solían cubrir con serpentinas de papel y bañar con agua perfumada como ahora lo hacen con espuma en medio de la algarabía que moviliza a los asistentes a estas celebraciones.
Las décadas más creativas
Esas manifestaciones inocentes de la primera mitad del siglo XX comenzaron a enriquecerse en los años ’60, con la aparición de las carrozas evocativas, construidas en la más estricta reserva para sorprender en el momento de su aparición pública, y grupos de vecinos que se asociaban para presentar representaciones ambulantes de gran repercusión.
De esa época, se recuerda el desfile de Los Gladiadores, Los Escoceses, El Circo (con trapecistas, payasos, malabaristas y “domadores” que interactuaban con otros jóvenes que sudaban la gota gorda enfundados en disfraces que los presentaban como tigres, leones, osos y monos), El Far West (con cowboys y pieles rojas que se desafiaban mutuamente aunque –como en el cine– siempre prevalecían los primeros), y los de escenarios ambulantes montados sobre chatas y acoplados en el que los médicos de El Hospital realizaban una parodia de cirugía (con ristras de chorizos que “extraían” del abdomen del paciente, generalmente anestesiado con un golpe de palo de amasar, y quien se despertaba en el medio de la operación y saltaba de la camilla para correr entre el público antes de que pudieran suturarlo), o el más prosaico y muchas veces repetido “boliche”, con parroquianos jugando al truco, borrachos en el peor de los estados, trompadas y peleas a cuchillo originadas por supuestas ofensas y rivalidades y otros desaguisados por el estilo que el imaginario popular ubicaba en estos bares suburbanos.
Sin que desaparecieran del todo, estas representaciones empezaron a alternar con el desfile de evocaciones como El Tranvía a Caballo e ingenios mecanizados como La Cortitrilla, El Plato Volador o El Perro Salchicha, construido en el taller de Oscar Degano, que balanceaba la cabeza y, levantando una pata, “orinaba” a los espectadores con agua contenida en una bomba oculta en el vientre del can, operada por uno de los participantes en la carroza.
Otras creaciones seguían siendo individuales, como El Carro de Bomberos, La Araña –que movía sus patas a medida que avanzaba impulsada por su esforzado constructor encerrado dentro del artificio– o la representación de El Quijote y Sancho Panza, donde el primero era encarnado por el autor de estas líneas y el escudero por Rubén Depetris.
Las calles por donde se hacía el corso eran el bulevar América, Rosario y Juan Francisco Seguí en una media vuelta a la plaza, alguna vez la avenida Libertad y por lo menos en una ocasión en la pista de atletismo que rodeaba a la cancha de fútbol del Club Trebolense.
La influencia de la TV
Cuando se popularizó la televisión, las carrozas empezaron a reproducir personajes de la pantalla chica, como Hijitus y el Topo Gigio, y en ocasiones se trajeron las famosas carrozas de la ciudad bonaerense de Lincoln o el espectáculo de Los Autos Locos, máquinas que se dividían en partes, se encabritaban y volvían a reunir sus piezas, todo en medio de piruetas y explosiones que hacían la delicia de los concurrentes.
Al corso le sucedían grandes espectáculos, con consagradas figuras de la música y la escena nacional que llevaban el espectáculo hasta las primeras horas de la madrugada.
Nuevos tiempos
Transcurridos los oscuros años de la dictadura y aún antes de que se devolviera al almanaque el carácter de feriado de los carnavales, se advirtió un cambio en las formas de la celebración. Si bien volvieron las reuniones al aire libre, en calles y espacios públicos hasta que se adueñaron de la avenida Independencia, la participación de las carrozas cedió paso al regreso de las murgas, algunas de auténtico sabor afroamericano como la de la familia Medina, de Las Rosas, otras locales como la de Los Locos Bajitos, y últimamente la presentación de comparsas que copian el formato de los desfiles cariocas.
Ello, también fue acompañado por un reemplazo del marco musical, que pasó a ser el de la cumbia y los ritmos “tropicales”, un sonido que compite con el del cuarteto, que fue perdiendo terreno y replegándose a sus orígenes cordobeses.
El Carnaval marcha al ritmo de los tiempos. Recientemente, por ejemplo, las celebraciones masivas se vieron impedidas por las medidas sanitarias a que obligó la llegada al país de la pandemia de covid, y la organización del festejo se hizo discontinua aún después de superada la etapa más dura de esta enfermedad.
Las formas cambian y seguramente seguirán haciéndolo, pero será difícil quitarle al Carnaval, como alguna vez se intentó por la excesiva mercantilización de la celebración, el carácter popular que el festejo conlleva. Un festejo que, aunque requiera de producciones cada vez más costosas, nunca podrá eclipsar la felicidad que significa para dos muchachones disfrazarse de marido y mujer y empujar entre la multitud un cochecito de “bebé” con otro grandulón que apenas cabe en su interior dejando sus piernas velludas fuera y que empina una mamadera en la que en lugar de nutritiva leche salta a la vista su contenido de vino tinto.
Ocurrió anoche en zona rural, colisionaron una camioneta y un ciclista, la persona que se trasladaba en la bicicleta perdió la vida horas mas tardes.
Informe accidente fatal
En la noche del martes se produjo un accidente en zona rural en el sector conocido como camino al bajo de los Leones, a 1 km del cementerio de Las Parejas, donde impactan una camioneta en la cual circulaban un matrimonio y una menor, y una bicicleta en la que se desplazaba un masculino mayor de edad, todos de Las Parejas.
Debido al impacto, el ciclista resulta con lesiones graves y múltiples fracturas, siendo trasladado para una mejor atención, mientras que la mujer del rodado mayor debió ser atendida en el Hospital local ya que se descompensó.
En el lugar trabajaron dos dotaciones de Bomberos Voluntarios, 107 y Policía.
Con el correr de las horas, se conoció la lamentable noticia del deceso del masculino que se trasladaba en bicicleta.
El partido de La Emilia – Irigoyense que se debía disputar hoy por la vuelta de los 16avos de la Copa Federación fue suspendido tras conocerse la triste noticia del fallecimiento del jugador Lucas Spatazza producto de un accidente vial, noticia que enluta a todo nuestro fútbol provincial…
«La Bota» solo es superada por Buenos Aires y Córdoba. El departamento más poblado sigue siendo Rosario, seguido por La Capital y General López.
La provincia de Santa Fe posee 3.556.522 habitantes. La cifra fue dada a conocer este martes por el INDEC y hace referencia a los datos obtenidos en el Censo Nacional, llevado a cavo el 18 de mayo de 2022.
Este dato significa un crecimiento del 11.33 % en comparación con el censo 2010 (3.194.537). De esta manera, Santa Fe igue siendo el tercer distrito más poblado del país y sólo es superado por las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
Según los datos recabados por el INDEC, de esos 3.556.522 habitantes, 48,14% son hombres y 51,84% son mujeres.
Por departamento
El departamento más poblado continúa siendo Rosario (1.342.619), seguido por La Capital (573.448) y General López (205.389).
El ministerio de Salud de Santa Fe aclaró que los mensajes viralizados acerca de infecciones por Salmonella o Shigella, corresponden a la provincia de Buenos Aires.
Asimismo, desde la cartera sanitaria confirmaron que no se registra ningún caso sospechoso por Salmonella o Shigella en la provincia de Santa Fe.
Por último, brindaron recomendaciones a la población para evitar infecciones producidas por alimentos:
. Lavado de manos frecuente.
. Consumir productos habilitados por la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAl).
. Buena cocción de los alimentos.
. Usar agua segura. En el caso de agua que no sea de red, agregarle dos gotas de lavandina por litro, hervirla tres minutos o usar pastillas potabilizadoras.
. Lavar cuidadosamente los vegetales.
. No consumir productos con mal olor.
. En la preparación de los alimentos, asegurar la limpieza del lugar, evitar utilizar los mismos utensilios para carnes crudas y el resto de los productos.
. No consumir alimentos elaborados con huevos crudos.